jueves, 7 de enero de 2010

El Último gran amor; Pearl Back. Fragmento

... Junto al mar el aire fresco todavía. Dejó el coche y al chofer en la carretera y camonó por las dunas a lo alto del acantilado donde empezaban las rocas grises. Se sentó sobre un tronco curtido a todos los vientos, un pino retorcido que alguna tormenta había arrancado y abandonado. El mar se movia en breves olas con rizos de erspuma blanca bajo el cielo azul. Allí en la orilla el mar era azul sobre las profundides verde, pero hacia el horizonte adquiría un tono purpura mas profundo. Edith estaba sola, quería saborear su soledad, sumirse en la hondura, en su profundidad sin limites. Porque aquel era el mal de amar a un hombre como ahora sabía que amaba a Jared. El amor hace que el que ama se sienta solo sin el ser amado, una soledad eterna que nada puede llenar hasta volver a estar con el amado. Se apartó de toda otra presencia. ¿Cuánto tiempo hacía desde que fuera al encuentro de sus antiguas amistades? Ni siquiera a Amelia había visitado en varias semanas. Había rechazado todas las invitaciones, había contestado con impaciencia las llamadas telefónica, se había emparedado *con su propia obsesion del amor. Pero la noche anterior se había obligado a ver claro. Así no podía continuar. Pero ¿hacia dónde dirigirse para cambiar? ¡pregunta sin respuesta!...